La administración y la gestión de las organizaciones e instituciones, en este siglo XXI, resultan cada vez mas complejas, producto del incremento de las actividades, del desarrollo de las tecnologías y del crecimiento de las propias instituciones.
Este rápido proceso de cambios que vive la sociedad en su conjunto supone que la institución de educación superior, por formar parte de ella y por tener como misión devolverle a la sociedad lo que esta demanda, está sometida a nuevos retos que requieren del equilibrio en el desarrollo de sus funciones primordiales: docencia, investigación, extensión y transferencia.
La rápida evolución tecnológica, la revisión de las normas profesionales, las múltiples funciones institucionales y los nuevos retos que tienen planteados en la actualidad los servicios universitarios hacen necesaria la formación permanente y la actualización de los conocimientos profesionales de sus trabajadores. Se convierte en indispensable la formación de profesionales capaces de dar respuestas a los desafíos que la educación argentina presenta en estos días.
La formación de recursos humanos capacitados se plantea como una necesidad institucional para mejorar los sistemas y procesos internos de la Universidad. Esta no se compone únicamente de los dos protagonistas típicos que forman parte del trípode educativo: docentes y estudiantes, sino que se mantiene tras ellos toda una estructura funcional que sostiene a los anteriores. De aquí la exigencia de especializar al personal no docente para prestar un mejor servicio, conociendo las características propias del sistema educativo argentino y de la Universidad nacional en particular. |